miércoles, 16 de noviembre de 2011

La llamada de la selva, de Jack London


Jack London publica esta pequeña novela de aventuras en 1903, considerada en este primer momento como una obra destinada a un público juvenil, debido a la naturaleza de su protagonista Buck, un perro de raza san bernardo. Sin embargo, desde entonces, los lectores no sólo han conseguido, progresivamente, alejarla de los prejuicios que conlleva dicha clasificación, sino que la crítica ha consagrado esta obra como la primera novela de aventuras que se aleja del modelo clásico.

Y es que La llamada de la selva, tiene todo lo que el lector puede desear encontrar en un libro (no se me ocurre mejor halago), comenzando por un héroe valiente, original y carismático, no tanto por tratarse de un animal doméstico que es capaz de pensar como lo haría un ser humano, sino por llegar más allá del pensamiento filosófico de su tiempo. Es decir, Buck es un 'animal' visionario que se ve atrapado en el caótico mundo de los humanos, al que no corresponde. Sin embargo, es en este punto donde se desmarca J. London del resto las novelas anteriores de aventuras: podría haberse quedado en una entretenida y llamativa crítica a las crueles prácticas contra el mundo animal, pero decide dar un paso más, y hacer que Buck evolucione hasta ser él mismo el que modifique la realidad, el mundo que le rodea. No serán los dioses, la magia, la casualidad o el destino quién decida el rumbo del protagonista, sino el individuo, con plena conciencia de sí mismo y su naturaleza, el que marque su camino, siempre hacia adelante.

Por: Zeta Ibarzo.

1 comentario:

Demente dijo...

Gracias por la información, siempre es interesante conocer nuevos formatos.
¡Saludos!